Si pongo “café” o “té” en la etiqueta del vaso, rápidamente aplicarás todos tus prejuicios, basados en tus experiencias previas, sobre bebidas calientes en tazas desechables. Si pongo “delicious hot drink” estoy dejando un hueco a tu imaginación para que rescate la mejor de tus experiencias y, quizá, quieras repetirla. Además, estoy siendo optimista. Y eso es contagioso.
KLM es una de mis aerolineas favoritas, entre otras cosas por este tipo de detalles. En el último vuelo con Iberia al mismo destino pedi un te. Me dieron dos vasos de plástico transparente, uno dentro de otro, con una servilleta entre los dos. Y la bebida era de pago. Cuestión de detalle.
Posted via email from carlos posterous
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